
Sinopsis: Peligro en la pista: llega un sport romance de F1 totalmente adictivo Ella cuenta historias. Él las protagoniza. Y ambos están a punto de estrellarse. Eric Brown es el piloto estrella de Velocity Racing, y lo tiene todo bajo control: cada vuelta, cada curva, cada decisión puede marcar su destino. La presión y sus propios demonios internos hacen que mantenga una distancia fría con el mundo, pero sobre todo con la prensa. Sasha Harper es periodista en Motorsport Insider, y llega al paddock con un claro objetivo: conseguir una entrevista exclusiva del piloto destacado de la temporada. Sabe que no será fácil, pero no piensa rendirse. Sólo necesita captar su atención. Entre el rugido de los motores, las luces del pit lane y la adrenalina de cada carrera, descubrirán que algunas batallas no se libran solo en la pista… y que la conexión más intensa puede aparecer cuando menos te lo esperas.
Y es que se ve a leguas que Sara Hernández quiere ser periodista deportiva; transmite un amor por el oficio y por el deporte que traspasa el papel. De verdad, siento que los artículos de prensa que incluye la novela aportan mucha emoción a la historia. Los he leído como si estuviese escuchando a Antonio Lobato, fuera bromas.
Con Bajo bandera amarilla, nos sumergimos de lleno en la adrenalina de las carreras y, como persona que no sigue la F1, os confieso que iba con un poco de miedo. Por suerte, la novela incluye un glosario con terminología técnica que ha hecho que todo sea pan comido. Se entiende a la perfección seas fan del motor o no. La novela nos cuenta la historia de Sasha Harper, una periodista deportiva que quiere conseguir una entrevista en exclusiva con Eric Brown, el piloto más top de Velocity Racing que tiene una relación un poco distante con la prensa. Sasha es peleona y Eric un poco témpano de hielo, y no le va a poner fácil el cumplir con sus objetivos profesionales. No os digo más, que no quiero hacer spoilers.
Eso sí, os digo que siento que ha sido una historia muy bien construida, con una trama que te engancha desde el principio y va cogiendo velocidad a medida que avanzamos con la trama. La relación de los dos protagonistas me ha gustado un montón, es muy linda y vas devorando las páginas para ver qué pasa entre ellos. Eso sí, si tengo que ponerle un "pero", es verdad que he notado algún cliché un poco metido a calzador y que el final se me hizo un poco abrupto. Me hubiese gustado que se desarrollara aún más la subtrama de thriller que tiene la novela, porque creo que podría haber dado muchísimo más juego y me dejó con ganas de más. Aun así, la experiencia de lectura ha sido genial y repetiría con la autora.
Y no sé qué más deciros, chicas, es que tiene unos ingredientes buenísimos: las vibras de la alta competición, un romance entre bastidores, la adrenalina de los circuitos y ese toque de misterio que te mantiene atrapada. A pesar de ese final un poco rápido, es una novela fresca, ideal para salir de la rutina y perfecta para obsesionarse un rato con el mundo de la F1.







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