
Autora: Jon Azkueta
Editorial:Crossbooks
Nº de páginas: 504
Saga: Autoconclusivo
Género: Thriller
Fecha de publicación: 2026
Precio: 18,00€
ISBN: 9788408311522
Puntuación: ⭐⭐⭐⭐⭐
Sinopsis: Todos guardamos secretos. ¿Cuál es el tuyo? Nora, que tiene una vida cómoda gracias a su millonaria familia, acepta encargarse de la gestión de un edificio de apartamentos en Bermeo cuyos dueños son amigos de sus padres. Al llegar al pueblo, todo el mundo habla de Ane, una chica que ha desaparecido sin dejar rastro. Allí también conoce a las tres piezas más importantes del caso: Dylan, un surfero sexi que es también su vecino, Eder, el novio de Ane, y Sara, su hermana. Juntos, forman el grupo de amigos que Ane lideraba y que, con el tiempo, integrará a Nora. Pero no solo la amistad y el amor la llevan a implicarse en lo sucedido, también jugará un papel esencial la persona misteriosa escondida bajo un chubasquero amarillo. A través de notas y persecuciones, impelerá a Nora a meterse en la boca del lobo para resolver la desaparición de Ane.
Las trece caracolas fue un libro que, reconozco, me llamo la atención al ver las novedades en la cuenta de Jano (@caosliterario) en Instagram, mi fuente de novedades de confianza (y la de medio bookstagram, creo). Así que lo propuse para leer en el club de lectura de new adult que dirijo en la Librería Imperia de Gijón.
La verdad es que me duró cinco días, estuve obsesionadísima con el libro e incluso reconozco que alguna vez me quedé leyendo hasta las tantas sin darme cuenta de que eran las tantas. Estaba tan metida dentro de la historia que no sabía ni qué hora era, con eso os lo digo todo.
Las trece caracolas nos cuenta la historia de Nora, una chica de buena cuna que decide ir a ganarse la vida trabajando en las viviendas vacacionales de unos amigos de sus padres en el pueblo costero de Bermeo, en País Vasco. ¿Qué ocurre? Pues que llega cuando el pueblo está consternado por la reciente desaparición de una muchacha llamada Ane y Nora pronto se da cuenta de que se trata de un tema sensible y del que la gente parece no querer hablar mucho. A todo esto se le une la figura de una persona misteriosa que viste un chubasquero amarillo que parece saber cosas.
Lo dicho, la historia es trepidante. Nora es una protagonista valiente, sin miedos, con avidez por descubrir qué está pasando en Bermeo, ¿qué esconde la gente? ¿Dónde está Ane? ¿Sigue viva? Se plantea todas estas preguntas y intenta encontrar respuestas en un elenco de personajes muy bien caracterizados. Tenemos a Dylan, que es el interés amoroso de la protagonista, un surfero que se dedica a repartir comida a domicilio; Sara, la hermana pequeña de Ane que siempre ha estado a la sombra de su hermana mayor y Eder, el exnovio de Ane, que trabaja ayudando a su madre en el bar del pueblo para mantener la cabeza ocupada y despejarse un poco de lo sucedido.
El desenlace me sorprendió y me gustó saber que no es de esas historias en las que nos sentimos engañados cuando llegamos a él, sino que tiene sentido que sea así. Está todo muy bien cerrado e hilado y resulta satisfactorio que todas las piezas encajen tan perfectamente. Tengo muchas ganas de comentarlo en el club de lectura para ver qué han opinado las demás, aunque sé que hasta el momento todo han sido comentarios positivos.
También tengo muchas ganas de volver a leer a Jon en este género, siento que tiene un estilo narrativo que te permite adentrarte del todo en la historia, haciendo que parezca que te estás viendo una serie de Netflix (ojalá, por favor, Netflix España, queremos adaptación). Así que ya os contaré si repito con él. ¡Nos leemos!
La verdad es que me duró cinco días, estuve obsesionadísima con el libro e incluso reconozco que alguna vez me quedé leyendo hasta las tantas sin darme cuenta de que eran las tantas. Estaba tan metida dentro de la historia que no sabía ni qué hora era, con eso os lo digo todo.
Las trece caracolas nos cuenta la historia de Nora, una chica de buena cuna que decide ir a ganarse la vida trabajando en las viviendas vacacionales de unos amigos de sus padres en el pueblo costero de Bermeo, en País Vasco. ¿Qué ocurre? Pues que llega cuando el pueblo está consternado por la reciente desaparición de una muchacha llamada Ane y Nora pronto se da cuenta de que se trata de un tema sensible y del que la gente parece no querer hablar mucho. A todo esto se le une la figura de una persona misteriosa que viste un chubasquero amarillo que parece saber cosas.
Lo dicho, la historia es trepidante. Nora es una protagonista valiente, sin miedos, con avidez por descubrir qué está pasando en Bermeo, ¿qué esconde la gente? ¿Dónde está Ane? ¿Sigue viva? Se plantea todas estas preguntas y intenta encontrar respuestas en un elenco de personajes muy bien caracterizados. Tenemos a Dylan, que es el interés amoroso de la protagonista, un surfero que se dedica a repartir comida a domicilio; Sara, la hermana pequeña de Ane que siempre ha estado a la sombra de su hermana mayor y Eder, el exnovio de Ane, que trabaja ayudando a su madre en el bar del pueblo para mantener la cabeza ocupada y despejarse un poco de lo sucedido.
El desenlace me sorprendió y me gustó saber que no es de esas historias en las que nos sentimos engañados cuando llegamos a él, sino que tiene sentido que sea así. Está todo muy bien cerrado e hilado y resulta satisfactorio que todas las piezas encajen tan perfectamente. Tengo muchas ganas de comentarlo en el club de lectura para ver qué han opinado las demás, aunque sé que hasta el momento todo han sido comentarios positivos.
También tengo muchas ganas de volver a leer a Jon en este género, siento que tiene un estilo narrativo que te permite adentrarte del todo en la historia, haciendo que parezca que te estás viendo una serie de Netflix (ojalá, por favor, Netflix España, queremos adaptación). Así que ya os contaré si repito con él. ¡Nos leemos!
¿Conocíais este libro? ¿Os ha llamado la atención su premisa? ¿Lo leeréis pronto?







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