
Autora: Patricia Ibárcena
Editorial:Umbriel
Nº de páginas: 480
Saga: Autoconclusivo
Género: Dark Academia - New Adult
Fecha de publicación: 2025
Precio: 20.42€
ISBN: 9789689720461
Puntuación: ⭐⭐⭐⭐
Sinopsis: Edimburgo, 2001. Enfrascado en una investigación secreta que lo está consumiendo, Rust Fraser vive sus días entre la obsesión, la culpa y la certeza de que su condena es la soledad. En la misma ciudad, Agnes White sobrevive en las tinieblas de su mente, intentando discernir lo que es real de lo que no. Cuando Rust conoce a Agnes, ve en ella todas las respuestas que necesita para avanzar con su investigación. Cuando Agnes conoce a Rust, una pequeña llama de esperanza se prende en la oscuridad que la envuelve, llevándola a creer que tal vez, después de todo, no está loca. A medida que sus caminos se entrelacen, Agnes y Rust irán desenterrando uno de los misterios mejor guardados de la sociedad occidental. Las llaman Sanctas. Según algunos, son la salvación de la fe. Según otros, una amenaza capaz de destruirlo todo. De destruirlos. Quizá hay secretos que jamás deberían haber revelado. Quizá el tiempo se les está agotando. Quizá lo mejor hubiera sido no conocerse nunca. «Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal».
Esta fue la opción para leer durante el mes de Enero en el club de lectura que dirijo de la Librería Imperia y lo cierto es que siento que ha habido opiniones bastante variopintas. Hubo gente a la que le gustó, gente a la que se le hizo repetitivo y gente que lo abandonó. Esa es la magia de la literatura, que hay personas que conectan con la historia y otras que no. Y eso no quiere decir que una historia sea mala. Mi opinión, que solo es eso, una opinión, es que es una historia que me mantuvo obsesionada y enganchada; si bien es cierto, no me ocurrió lo mismo que con Hijos Dorados.
En Sanctas nos encontramos la historia de dos personajes muy interesantes, Agnes y Rust, dos personas que se encuentran en situaciones muy diferentes, por no decir, completamente opuestas y para los cuales, la aparición de la otra persona supone no dejarla marchar porque ambos tienen respuestas de las preguntas que el otro necesita resolver. Por un lado, Agnes cree en las Sanctas y busca firmemente demostrar la existencia de las mismas. Por otro, Rust busca demostrar su inexistencia, ya que en eso consiste su proyecto de tesis, en demostrar de una forma objetiva y con datos factibles que las Sanctas no existen. Si en Hijos Dorados, la obsesión de los protagonistas era el derecho, en esta ocasión, su obsesión es la fe. Hay reflexiones sobre en qué creemos, a qué nos aferramos para demostrar la existencia o la inexistencia de aquello en lo que creemos y por qué creemos en lo que creemos.
Respecto a la ambientación, tengo que deciros que me ha gustado que en esta ocasión viajemos a la Escocia de primeros del siglo XXI y que siento que me hubiese gustado que se describiesen más algunos lugares, como la Facultad de Divinidad en la que estudian los protagonistas o las calles de la ciudad de Edimburgo. No obstante, entiendo que, en el fondo, estamos ante una historia de personajes y lo que priman son las descripciones de lo que ellos viven por dentro y cómo les afecta el entorno que les rodea.
Siento que la pluma de la autora, en esta ocasión, es diferente a la Patricia que leíamos en Hijos Dorados. En Sanctas viene con nuevos recursos estilísticos que tienen su efecto tanto en la caracterización de las voces de los personajes (y a sus respectivas obsesiones) como en los ritmos narrativos de la historia.
En conclusión, es una historia un poco más lenta y repetitiva que Hijos Dorados, pero siento que es necesario que sea así. Quizás no es para todos los gustos, pero siento que si te gusta el dark academia y las novelas de personajes, puede ser para ti. Oh y se me olvidaba comentaros que hay un gatete blanco que se llama Cuscús que me ha robado un poco el corazón.
En Sanctas nos encontramos la historia de dos personajes muy interesantes, Agnes y Rust, dos personas que se encuentran en situaciones muy diferentes, por no decir, completamente opuestas y para los cuales, la aparición de la otra persona supone no dejarla marchar porque ambos tienen respuestas de las preguntas que el otro necesita resolver. Por un lado, Agnes cree en las Sanctas y busca firmemente demostrar la existencia de las mismas. Por otro, Rust busca demostrar su inexistencia, ya que en eso consiste su proyecto de tesis, en demostrar de una forma objetiva y con datos factibles que las Sanctas no existen. Si en Hijos Dorados, la obsesión de los protagonistas era el derecho, en esta ocasión, su obsesión es la fe. Hay reflexiones sobre en qué creemos, a qué nos aferramos para demostrar la existencia o la inexistencia de aquello en lo que creemos y por qué creemos en lo que creemos.
Respecto a la ambientación, tengo que deciros que me ha gustado que en esta ocasión viajemos a la Escocia de primeros del siglo XXI y que siento que me hubiese gustado que se describiesen más algunos lugares, como la Facultad de Divinidad en la que estudian los protagonistas o las calles de la ciudad de Edimburgo. No obstante, entiendo que, en el fondo, estamos ante una historia de personajes y lo que priman son las descripciones de lo que ellos viven por dentro y cómo les afecta el entorno que les rodea.
Siento que la pluma de la autora, en esta ocasión, es diferente a la Patricia que leíamos en Hijos Dorados. En Sanctas viene con nuevos recursos estilísticos que tienen su efecto tanto en la caracterización de las voces de los personajes (y a sus respectivas obsesiones) como en los ritmos narrativos de la historia.
En conclusión, es una historia un poco más lenta y repetitiva que Hijos Dorados, pero siento que es necesario que sea así. Quizás no es para todos los gustos, pero siento que si te gusta el dark academia y las novelas de personajes, puede ser para ti. Oh y se me olvidaba comentaros que hay un gatete blanco que se llama Cuscús que me ha robado un poco el corazón.
¿Conocíais este libro? ¿Os ha llamado la atención su premisa? ¿Lo leeréis pronto?









Social Icons